Llamaste alrededor de las 7 am
Pense que quizas habias despertado temprano .Para ser exactos un domingo de madrugada, me tocó pecar de inocencia
Y al responder con una voz quebrada me pedias algo de dinero prestado, segun vos
Las deudas te estaban ahogando.
Comprendi, lo mas que pude entre sueños.
Te exprese que todo venia complicado para todos pero ante tu promesas de que el monto seria devuelto y mi cariño por vos
Fueron mas fuertes.
27, ese era el numero.
En tu voz se notaba la desesperacion, y mis ganas de ayudar fueron de corazón.
Pero no solo eso, mi fé en ser un escritor reconocido nunca se habian extinguido
¿Que loco no?
A veces las convicciones nos mantienen con vida y nos levantan de la cama.
Un concurso del cual permanecia pendiente me daria el dinero necesario para que esos 27 no significaran nada para mi.
Confie en vos, siempre confie en vos
Pero la idea de decir
"Hey no te preocupes consideralo un regalo" me seducia demasiado.
Decir que estaba seguro de ganar era poco, yo ya me sentia en el podio destapando un champagne.
Los dias pasaron, hablar con vos siempre se sintio igual de bien, el tema del dinero
Nunca lo tocamos porque la confianza era mutua.
Verano-otoño, los dias fueron pasando
Y tu voz prometiendo los 27 fue rebotando en mi cabeza.
Y los arrepentimientos acompañaban.
Hasta que un dia cuando se dieron esos 27 finalistas del concurso no vi mi nombre ahi.
Yo que ya me sentia ganador, mordi el piso, asi me senti.
Un maldito perdedor.
Y las deudas que tenian ahora eran mias y tu telefono dejó de darme tono.
No sabia que dolia mas, perder en algo en lo que puse mi absoluta existencia
O perder mi completa confianza en vos.
El mal trago era doble, doble amargo.
27 tragos por favor.