No entendí esa noche cuando estabas ahí en el medio de una penumbra
y entonces me pediste marcharnos sin conocernos.
No había miedos solamente ganas de olvidarse de que mañana
era otro día.
Y entonces cuando el viento empezó a batallarnos en el camino
puedo jurar que vi como tus pies se levantaron del suelo.
No eran las drogas, no era el alcohol.
yo podría decir que te vi levitar
arrastrándome de la mano...
Sin mas tiempo para pensar, me deje llevar.
Hasta el infinito y mas allá dirían.
En esa madrugada trastornada empecé a sentir tus manos heladas
y tu cabello crecer a medida que el viento incrementaba su intensidad.
Me sentí en un voraz torbellino siendo arrastrado
por un pedazo de hielo.
Después de un rato de observarte avanzar con el corazón queriéndose escapar
de mi garganta.
te volteaste a mirarme y tus ojos cual serpiente me paralizaron en seco.
Agachaste la cabeza y señalaste débilmente
a tu derecha..
en la puerta de un cementerio me pediste permanecer...
En la puerta de un cementerio me indicaste donde encontrarte
En el umbral de lo mortuorio me miraste con ojos de serpiente.
Quizás fui muy torpe para interpretar tu mensaje,
pero esa noche jamas ...
Volvió a repetirse hasta hoy.
pero esos ojos tan inocuos pero al mismo tiempo
tan gelidos nunca desaparecieron de mi mente
No hay comentarios:
Publicar un comentario